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Inicio Blog febrero de 2019
  • 27 de febrero, 2019

    ¿Os habéis dado cuenta de lo complicado que es encontrar una bebida vegetal de calidad? Si os fijáis en los ingredientes, las leches vegetales del supermercado suelen traer consigo ingredientes que no queremos,  como azúcares añadidos o almidones. Además, aquí en España, siempre vienen en tetrabrick. (Tetrabrick = PLÁSTICO)

    Desde que descubrí lo fácil que es hacer una leche vegetal casera, me he olvidado por completo de la que encontramos en los supermercados. Hoy os enseño cómo hacer la leche de cáñamo, es demasiado fácil, rápida y además llena de ¡proteínas, vitaminas y minerales!

     

    "Leche" de cáñamo

    Tiempo de preparación: 10 minutos

    Conservación: 3-4 días en nevera 

    Útiles de cocina: Batidora + Bolsa para leche vegetal

     

    Ingredientes:

    - 4  cucharadas de semillas de cáñamo peladas (1 cup)

    - 3-4 vasos de agua (dependiendo de si la quieres más o menos espesa)

    - 2 dátiles

    - 1 pizca de sal rosa del himalaya

     

    Preparación:

    Pon dentro de la batidora las semillas de cáñamo y el agua para batirlo todo durante 20-30 segundos. Cuela la leche resultante por tu bolsa para hacer leche vegetal.

    Vuelve a introducir el líquido dentro de la batidora con los dátiles y la sal.

    ¡Ya estaría lista para servir!

    Consejo Zero Waste:  ¡No tires las semillas de cáñamo desmenuzados de la bolsa de la leche vegetal! Puedes colocarlas sobre una bandeja de horno a 200C durante 10 minutos o hasta que estén un poco crujientes para decorar tus ensaladas. También puedes guardarlas en un tarro de cristal e incorporarlas a unas gachas o al yogur.

    ¿Has probado a hacer algún otro tipo de leche vegetal casera? ¿Probarás nuestra receta? ¡Cuéntanos en los comentarios!

  • 20 de febrero, 2019

    He decidido que parte de nuestro blog será dedicado a compartir recetas zero waste con todos vosotros. Para estrenar esta nueva categoría os voy a presentar una tarta que ¡lo tiene todo! Es mi favorita cuando mi cuerpo me pide algo dulce, fácil, rápido y, además ¡sano!.

    Por si fuera poco, tiene una pinta increíble. Realmente toma todo el protagonismo cuando les dices a tus invitados que la pueden disfrutar sin remordimientos. Si os sobra tarta, que lo dudo mucho, se puede guardar perfectamente en el congelador para el siguiente antojo de dulce. 

    Y lo más importante es que todos los ingredientes que vais a utilizar para hacerla se pueden comprar a granel, por lo que no vais a crear ningún tipo de residuo en su elaboración.

     

    Tarta crudivegana de lima-limón

    Tiempo de preparación: 20 minutos

    Conservación: 4 días en nevera y hasta 4 meses en el congelador

    Útiles de cocina: Procesador de alimentos + molde para tartas

    Ingredientes:

     

    Para la base:

    - 200 gramos dátiles

    - 200 gramos de nueces

    - 1 cucharada de sirope de ágave

     

    Para el relleno:

    - 3 aguacates maduros

    - zumo de 2 limas

    - zumo de 2 limones

    - 80ml sirope de ágave 

    - 1 pizca de sal

     

    Preparación:

    Empezaremos por la base. Mezclamos en el procesador de alimentos los dátiles, las nueces y el sirope de ágave hasta desmenuzar las nueces por completo y conseguir una masa que extenderemos en la base de nuestro molde.

    Al acabar este paso limpiaremos el procesador de alimentos.

    Ahora pasaremos a hacer el relleno. Pelamos los aguacates y procesálos en la máquina hasta conseguir un puré, añade el zumo de lima, el de limón, la ralladura de una lima entera, el sirope de ágave y la sal. Batimos toda la mezcla de nuevo. Rellenamos la base de la tarta. 

    ¡Ya estaría lista! Ahora tan solo decórala a tu gusto y mantenla en el frigorífico 30 minutos antes de servir.

    Consejo Zero Waste:  no te olvides de tirar las pieles y hueso del aguacate en el compost. Además podrás reutilizar las pieles de la lima y el limón para infusionar en tus productos de limpieza caseros.

     

    Con esta receta no tendrás excusas para impresionar con tus dotes culinarias. Es fácil, rápida y le encanta a todo el mundo, ¡un acierto asegurado!. ¿Te atreverás a probarla en casa? Cuéntanos en los comentarios o sube una foto del resultado a instagram etiquetándonos. 

    ¡Que aproveche!

  • 06 de febrero, 2019

    ¿Qué es el Zero Waste?

    Definición simple: No mandar nada a un vertedero

    Definición compleja: Redefinir nuestro sistema por completo, transicionar hacia una economía circular y suprimir la basura que va directamente al vertedero o incineradora.

    El principal objetivo del zero waste o residuo cero es reducir aquello que podamos necesitar, reutilizar tanto cuanto podamos, reciclar lo justo y necesario y compostar. Consiste en mimetizar los ciclos de la naturaleza, donde no se crea basura: que en lugar de desperdiciar recursos podamos crear un sistema en el que todo lo que consumamos pueda aprovecharse más allá de su primer uso.

    Lo que termina haciendo el zero waste es trasladarte a una vida más simple, y más rica basada en experiencias y no en cosas materiales. -Bea Johnson

    Una de las preguntas que más me hacéis es: ¿Y por dónde empiezo? Aquí van unos sencillos pasos para que puedas dar el paso hacia una vida más sostenible:

     

    1. Acuérdate de las 5Rs

    Rechaza todo aquello que no necesites. 

    Reduce lo que sí necesitas. 

    Reutiliza aquello que consumes. 

    Reciclalo que no puedas rechazar, reducir o reutilizar. 

    Composta (Rot, en inglés) los restos orgánicos.

     

    Me diréis que esta teoría ya la habéis oído y que no siempre es posible seguir este esquema. Yo os voy a presentar aquello que me ha servido a mí para poder seguir las 5Rs:

     

    COMPRA MENOS:

    El ser humano genera una media de 1,2 kg de basura al día, lo que se traduce entre 7.000 y 10.000 millones de toneladas de residuos urbanos en todo el planeta entre todos los seres humanos. 

    ESTO ES UNA LOCURA

    Comprar menos es lo básico que puedes hacer para generar menos residuos. Pregúntate: ¿Realmente lo necesito?

    COMPRA BIEN: 

    Ten en mente que cada uno de nuestros actos de consumo tiene una consecuencia y que con nuestras compras elegimos a quién hacer más rico o a quién más pobre. Con cada compra apoyamos un negocio, una industria y un material concreto: haz que tus inversiones sean afines a tus valores.

    ESTABLECE UN PORQUÉ:

    Encuentra el motivo por el cual quieres hacer un cambio en tu vida. ¿Por qué quieres empezar con el zero waste? ¿Vives al lado del mar y estás harto de ver plásticos en el agua? ¿Estás harto de tirar envoltorios plásticos a tu basura?¿Te da pena tirar un vaso de café take away todos los días? Encuentra un motivo y haz que sea tu guía y motivación en el proceso.

     

    2. Aprende a decir NO

    Ya sea decir NO a una pajita, una bolsa de plástico en un supermercado, a un ticket en una tienda o un boli en una feria. Es importante saber identificar y no aceptar todo aquello que potencialmente pueda ser un residuo.

     

    3. Prioriza

    Identifica en qué áreas generas más basura o aquellas en las que quieras mejorar y empieza poco a poco cambiando elementos en ellas. 

    A lo mejor compras comida para llevar todos los días y tiras los correspondientes recipientes de plástico a diario. Entonces tu prioridad sería, o bien empezar a cocinar en casa y llevar fiambreras o pedir que te pongan la comida en tu propio envase.

    Puede ser que seas adicto a los productos de belleza y colecciones envases y envases sin terminar. Tu prioridad sería reducir los productos y buscar envases de materiales más sostenibles.

    ¡RECUERDA! ¡No necesitas comprar todas tus alternativas zero waste de una sola vez! 

    Ve sustituyendo productos que se te van terminando, porque tirar productos que aún sirven también es crear residuo, ¿verdad?. Recuerda aquellas áreas que has priorizado y ve sustituyendo elementos en ellas.

     

    4. Empieza a comer comida real

    ¡Aléjate de los ultraprocesados! La mayor parte de la comida real se puede encontrar fácilmente sin envoltorios de plástico.

    - Las frutas y verduras NO necesitan plásticos. Aunque muchos supermercados abusen de envoltorios plásticos, en las fruterías y mercados de tu barrio podrás comprar con más facilidad con tus bolsas de tela.

    - Las legumbres, frutos secos y especias se pueden comprar fácilmente a granel.

    - Lleva tu propio recipiente para comprar la carne y el pescado.

     

    Y RECUERDA que...

    ¡ES UN PROCESO PROGRESIVO!

    No serás zero waste de la mañana a la noche, podrás tardar hasta un año o dos en suprimir los residuos que generas. Lo más importante es no desanimarse y no culparse, siempre habrá errores, pero piensa que con cada logro ya estás haciendo un gran impacto. 

     

    ¿Conoces otras formas de iniciarte en el zero waste? ¿Ya has empezado tu transición o te lo estás planteando? ¡Cuéntanos tu experiencia y opiniones en los comentarios!